Lo volvió a hacer. Y ya van tres. Las veces que este Córdoba se ha levantado en 2012 tras caer de una u otra forma. Y lo hizo como mejor sabe hacerlo, jugando la pelota, tocándola para ganar a otro rival , lo que de nuevo lleva a creer en un premio mayor al disfrute que esta temporada reparte entre sus seguidores casi todos los domingos. Y aunque digo casi todos, últimamente lo normal es transformarse lejos de El Arcángel.
Porque no hay que engañarse, lejos de casa el Córdoba no es el mismo salvo en contadas excepciones como la exhibición de Sabadell, y ya van para cuatro meses de aquello. Por eso le va tocando otra de esas, o simplemente ganar como lo hizo en Las Palmas, Elche y Huesca. Incluso empatar. El caso es sumar como visitante, algo que en lo que va de año aún no ha conseguido.
De cualquier manera el Córdoba de Paco sigue dando razones para creer, no ya sólo disfrutando de su juego, sino sobre todo viendo al resto del personal. Sin ir más lejos ese Celta-Almería, un partido impropio de la categoría por el número de goles, incluso trepidante, pero que por el juego de uno y otro no te lleva a pensar en una gran superioridad de esos rivales como sí indica la clasificación.
Con todo, y pese a que eso está muy bonito decirlo para sacar pecho de que nadie juega como el Córdoba, a fin de cuentas, a nivel práctico, sirve de bien poco. Jugar para creer es una realidad, pero también ganar cuando se tiene que ganar, y el sábado en Jerez es uno de esos días señalados. Ganar para asentarse en los play off, no sólo para no descolgarse, y así acabar con esa mala racha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario