No hubo las mismas carcajadas que en la mayoría de entrenamientos
porque no todos los días son fiesta. La derrota en Barcelona escoció,
pero de ahí al alarmismo o al desánimo va un mundo. "En ningún momento
hay tristeza --zanjó Alberto García--, sino ganas de afrontar el
siguiente partido. Hay una rabia contenida porque somos un equipo
humilde que está demostrando una gran ambición. Queremos disfrutar en el
campo y para nada estamos tristes", insistió.
No entiende el
guardameta que se llegue a crear un clima negativo, cuando están en
puestos de eliminatorias de ascenso. "El equipo ha dado muestras de
muchas cosas para que se dude de él por un partido. Es un partido de 32
y, sin quitarle importancia, tampoco hay que darle más de la que tiene.
Es una tontería ver fantasmas donde no los hay".
Respecto a las
dudas que el Córdoba ha levantado a domicilio, el capitán salió al
quite. "Es muy difícil que un equipo tenga la misma dinámica que tenemos
en casa. Hay que ser un poco consecuentes porque los rivales también
juegan y se sienten fuertes en su campo".
Lo que tienen claro en
la plantilla es que deben mantener la misma mentalidad. "Tenemos que ser
fieles a nosotros mismos, olvidarnos del exterior e ir partido a
partido. Si seguimos haciendo un fútbol atractivo, arriesgando y
valiente, somos un equipo difícil de contrarrestar", dijo.

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