Tanto se está hablando en estos días de las oportunidades perdidas que finalmente vamos a acabar creyendo lo que tal vez sea, que a este equipo le falta gol, vamos a acabar creyéndolo todos, fundamentalmente medios y afición, que parecemos estar de acuerdo en algo: que no se puede fallar tanto y que de fallar menos, el equipo estaría todavía más arriba de lo que está. Pero esas suposiciones no son sino una entelequia porque la única realidad es que el equipo falla lo que falla y por eso, además de otras cosas, buenas y malas, que no hacen tanto ruido, está donde está.
Ahora podemos quedarnos ahí, en ese punto tan confortable y que tan poco incomoda, que es el del perdedor con excusa, ese lugar en el que la culpa siempre es de otro y esperar que vayan pasando los culpables para atizarles a placer. O podemos hacer algo. Fíjense, yo hoy me he levantado activo y voy a hacer algo. Este equipo ha demostrado una acuciante falta de gol, durante todo el campeonato, pero especialmente en los últimos partidos, pero también nos ha ofrecido algo muy interesante, aunque tal vez menos llamativo: una increíble capacidad de respuesta a las adversidades. Si arrecian las críticas contra el portero, éste se convierte en el mejor. Si empiezan a lesionarse defensas, y la zaga se convierte en una línea discutida, ésta se afianza como nunca hasta ser la menos goleada del campeonato. Que la gente dice que costará la permanencia, el equipo se instala en el playoff, que empiezan a sonar las primeras voces sobre la falta de gol, tres al Sabadell y tres al Alcorcón. Así que una vez reflexionado esto pondré algo de mi parte. Sí, ya sé que algunos dirán que no les parece serio y que esto a veces parece cualquier cosa menos una solemne y reputada tribuna de opinión. Pero eso es lo bueno - y lo malo - que ofrece la libertad cuando se dispone de ella a raudales.
Lo que haré empieza por el título del artículo, que no era casual, y terminará reafirmando lo que muchos piensan y no quieren decir, pero yo diré aunque no lo piense del todo. Ustedes dirán que es un trabalenguas, pero más que eso, es el principio de una reacción, porque estoy seguro de que a quien va dirigido, como hasta ahora siempre ha sido, ofrecerá una respuesta.
Así que lo termino diciendo alto y claro. Que sí, que no le hacen un gol al arco iris, que necesitan veinte para meter una, en definitiva, que son muy malos, que los delanteros de este equipo son muy malos.

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