miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Córdoba a dar la campanada en el Benito Villamarin.

Algunos lo verán en la grada, otros en el banquillo y los más afortunados estarán sobre el césped, en un campo de Primera División, casi perfecto, con el reto de eliminar a un rival histórico, el Betis, un soplo de moral --más aún-- para jugadores y aficionados. "Es una oportunidad de oro", ha calificado el propio Paco Jémez, y por eso se llevará al Benito Villamarín a toda su plantilla.
El Córdoba se ha ido construyendo una carretera que puede llegar a convertirse en autopista. Atrás ha dejado los baches de Murcia y Huesca. Sorteó con soltura la curva más complicada, hace ocho días ante el propio Betis en El Arcángel (1--0). Los blanquiverdes buscan seguir haciendo camino más allá de Sevilla. El peaje ya está pagado. El equipo notó el esfuerzo de la ida unos días después ante el Recreativo en Liga, aunque al menos pudo salvar un punto. De pasar la eliminatoria, con un poco de suerte, el peaje lo cobrarían los cordobesistas, pues en el horizonte podrían vislumbrarse Real Madrid, Barcelona o Valencia.
Por eso mismo Jémez ha puesto todo su empeño en un torneo que al Córdoba últimamente se le dio bien; la campaña pasada llegó a octavos tras eliminar a Numancia, Rayo y Racing. Llegó a oler los cuartos de final, pero una absurda mano de Jonathan Sesma en Riazor tiró por la borda el pase. El técnico volverá a utilizar a la mayoría de sus titulares y podría darle un pequeño giro al sistema, introduciendo a un centrocampista más en detrimento de un delantero. En ese caso, entraría Caballero, que formaría doble pivote con López Garai y daría más libertad en la media punta a Javi Hervás. Las bandas parecen fijas para López Silva y Borja, aunque el madrileño podría acusar la acumulación de partidos.
Precisamente en esta terna estará la clave del devenir de la eliminatoria. Jémez quiere tener la posesión del balón; es la única forma de no sufrir ante un equipo de superior categoría.

LOS PLANES DE MEL Después de las duras críticas que Pepe Mel vertió sobre sus jugadores al acabar el choque de ida, está claro que no volverá a contar con todos los suplentes y los mezclará con los titulares. Hombres como Isidoro, Pozuelo o Beñat podrían ser de la partida. Solo los más castigados por el exceso de minutos, como Dorado, Nacho, Iriney o Rubén Castro se quedarían sin jugar.
"Como equipo de Primera, debemos pasar", reconoce el técnico del Betis, pese a lo que no quiere cargar de presión a sus jugadores. "Ansiedad podemos tener por la Liga, pero no por un partido de Copa. Si perdemos lo habremos hecho muy mal en esta competición, pero lo que nos da de comer es la Liga".
Respecto a los jugadores que alineará, se limitó a decir que "son jugadores del Betis, de la plantilla que se hizo en verano. Son de Primera y tienen que marcar dos goles para pasar".

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